Así sea Sufriendo y sin Corazón, Queremos Llegar a la Final
No me quiero poner con romanticismos baratos, ni mucho menos quiero exigir que el equipo juegue bien o que dé la cátedra de fútbol como cuando fue líder durante 15 fechas. No, la verdad lo único que quiero es estar el domingo a las 8:00 pm celebrando la clasificación a una final después de cinco años. Es lo justo, el equipo ha hecho los meritos y los hinchas nos lo merecemos.
La suerte de campeón ya no vale, lo único que queda es el domingo en el Nemesio ante más de 20.000 almas ganar o por lo menos empatar. Y advierto: no me importa sufrir como siempre, total ya estoy acostumbrado; no me importa terminar sin uñas, sin corazón y mucho menos no me importa terminar empatando 0-0 con tal de pasar a la final. Lo único que no quiero y que me dolería en el alma es perder y abandonar la gran final.




